FDM

Problemas frecuentes en Impresión 3D por FDM

Durante la impresión 3D con FDM hay algunos problemas frecuentes que tienen fácil solución. Cada usuario irá conociendo las características de su equipo y podrá ir probando las soluciones para los inconvenientes que se le presenten durante la impresión. Es importante familiarizarse con estos temas y saber enfrentarlos para lograr sacar el mayor provecho de nuestro equipo.
 
¿Cuáles son los problemas frecuentes en impresión 3D por FDM y cómo solucionarlos?
 
Se despegan los bordes: Este problema es conocido como ‘warping’. Sucede con piezas que tienen superficies grandes y con el uso de filamentos que funcionan a temperaturas altas como el ABS. El curvado de los bordes se da cuando el enfriamiento es muy brusco, generando que las capas de abajo se contraigan antes que las que le siguen. Este problema se da mayormente en invierno.
 
Solución: Procurar que la temperatura de la base sea la correcta para el material que estamos usando y mantener una temperatura uniforme dentro del volumen de construcción, evitando corrientes de aire que den directamente sobre la impresión o climatizando la habitación en la que se encuentra la impresora.
 
 
El extrusor está tapado: El extrusor es propenso a que se acumule material y suciedad y puede obstruirse.
 
Solución: Llevar el extrusor a 240° C. Pasar filamento de nylon hasta que salga por la boquilla. Luego, llevar el extrusor a 150° C. Seguir empujando el filamento mientras la temperatura baja hasta que deje de salir por la boquilla. Una vez que el extrusor llega a los 150° C, tirar del filamento manteniendo la palanca presionada. Esto hará que la suciedad que estaba tapando el extrusor quede pegada al filamento.
Repetir este procedimiento hasta que el filamento de nylon salga lo más limpio posible. Si el procedimiento no funciona o no puede pasar el filamento de nylon, contactarse con el equipo de servicio al cliente.
 
 
Extruye mucho/poco material: La cantidad de material que se deposita mientras se imprime se llama “flujo”. En la imagen superior puede verse que la pieza está sobre-extruida, lo que significa que la cantidad de material depositado es mayor a la necesaria y la pieza queda “chorreada”. En la imagen inferior la pieza está sub-extruida, lo cual puede suceder por distintas razones: Una mala configuración en el programa de pre impresión, un filamento con un diámetro mayor o menor al estándar, o un extrusor tapado.
 
Solución: Probar modificando el flujo mientras se imprime. Presionar OK para entrar al menú, luego seleccionar “flujo” y subir o bajar de a 5% e ir observando si se soluciona el problema. Si funciona, luego aplicar esa configuración en el programa de pre impresión que se esté usando. Si no se soluciona el problema, revisar el diámetro del filamento o intentar destapar el extrusor siguiendo la solución del punto anterior.
 
 
Puntas levantadas: Este problema se llama ‘curling’ y se debe a que la temperatura de impresión es demasiado alta. El material se mantiene en estado líquido demasiado tiempo y se generan esas deformaciones. Es un problema frecuente cuando se usa PLA, especialmente en verano o si no está encendido el ventilador.
 
Solución: Corroborar que la temperatura a la que se está imprimiendo sea la correcta. Si se está usando PLA, configurar el código G para que se encienda el ventilador a partir de la segunda capa. Si ya comenzó la impresión, presionar OK para entrar al menú, luego seleccionar Ventilador SÍ/NO. Si en la habitación en la que se está imprimiendo la temperatura es más alta de lo común, refrigerar el ambiente.
 
 
Imprime con “pelitos”: Esto ocurre cuando el cabezal se mueve de un punto a otro sin imprimir y el material fundido que queda en el extrusor cae.
 
Solución: Revisar que esté encendida la retracción en el programa de pre-impresión. Lo que hace esta configuración es retraer el filamento al terminar de imprimir una sección. De esta manera, se le quita la presión a la boquilla para que no salga más material. Aumentar la velocidad de traslación: 120 mm/s debería ser suficiente.
 
 
Picos derretidos: Se da cuando una pieza termina en una punta fina.
Al llegar a la parte superior de la impresión, la impresora se mantendrá imprimiendo en una sección muy pequeña y no dejará que las capas se construyan correctamente, ya que habrá una temperatura muy alta constantemente en ese sector.
 
Solución: Imprimir más de una pieza a la vez. De esa manera, el movimiento del cabezal entre una y otra pieza dará tiempo a que se enfríen las piezas.
Algunos programas de pre impresión tienen la opción de agregar una columna de la misma altura de la pieza que también funciona para solucionar este problema.
 
 
No se ven los detalles pequeños: Al imprimir una pieza, la cantidad de detalle que va a lograrse en la cara superior va a depender del diámetro de la boquilla de impresión. Este tipo de problemas surge cuando el diseño que se busca imprimir tiene detalles más pequeños que la boquilla, por lo que el programa de pre impresión los ignora a la hora de generar el código G. Por eso una boquilla de menor diámetro da una mejor definición.
 
Solución: Corregir el diseño para asegurarse de que la pieza no tenga detalles menores al diámetro de la boquilla.
 
 

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