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Dalia Drajnudel, Impresoras 3D, Industria argentina, INTI, Trimaker, Usabilidad

¿Qué es la usabilidad de un producto? Con el objetivo de responder a este interrogante y compartir el trabajo que realiza el INTI en la temática, se llevó adelante una charla en el ciclo “Hablando de Diseño”.
 
A la hora de desarrollar un nuevo producto se deben tomar decisiones sobre condicionantes internos y externos a la empresa, desde elecciones de materias primas hasta estrategias de comercialización. Sin embargo, hay un factor que debe primar sobre el resto porque responde a las necesidades reales de las personas que lo van a utilizar: la usabilidad.
 
“Este concepto se refiere a la facilidad de uso de un producto y está vinculado con los que tienen los usuarios. En este sentido, es importante tener en cuenta qué es lo que imaginan sobre estos objetos”, explican Victoria Díaz y Manuel Goglino del Centro de Diseño Industrial del INTI, área que impulsa una línea de trabajo denominada “Diseño para las personas”.
 
El Centro realiza pruebas con usuarios tomando como variables la eficacia, la eficiencia y la satisfacción en la interacción entre el usuario y el producto. En la actualidad se está evaluando la usabilidad de impresoras 3D de industria nacional.
 

Análisis de las impresoras 3D de la empresa argentina Trimaker
 
“Nos acercamos al INTI con el fin de someter a una de nuestras impresoras 3D a un panel de pruebas con usuarios para saber qué dificultades se presentaban durante su uso. Los resultados que arrojó la investigación fueron muy interesantes porque nos permitieron confirmar ciertos problemas que ya nos imaginábamos que podían aparecer y también conocer otros errores que no teníamos en cuenta”, detalla Dalia Drajnudel de la empresa argentina Trimaker.
 

 
Usabilidad es la medida en que un producto puede ser usado por determinados usuarios para conseguir objetivos específicos con efectividad, eficiencia y satisfacción.
 
Las pruebas de usabilidad que realiza el INTI permiten trazar relaciones entre los resultados obtenidos y las características de los productos. A partir de esto los especialistas redactan un informe a las empresas con sugerencias de mejora. Esta asistencia que brinda el Centro INTI-Diseño Industrial es aplicable a terminales de servicios, equipamiento médico, software, sitios web y todos aquellos productos con interfaces complejas.
 
La charla cerró con preguntas del público que fueron respondidas por los disertantes y profesionales del Instituto que aportaron su experiencia desde diferentes sectores (micro y nanoeletrónica, mecánica, eletrónica e informática, entre otros).
 
usabilidad INTI impresoras 3d Trimaker
 
Este artículo fue publicado en el Boletín Informativo del INTI. Sugerimos ver el video de la charla y escuchar las entrevistas realizadas a los disertantes.

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3DNatives, Ecología, Emisiones tóxicas, Francia, Impacto ambiental, Impresión 3D, Impresoras 3D, Medio Ambiente, Zimple, Zimpure

Durante gran parte de los procesos de impresión 3D se desprenden emisiones tóxicas que, en mayor o menor medida, son insalubles para los trabajadores y para el ambiente. Para solucionar este problema, dos jóvenes franceses recaudaron fondos a través del crowfunding para desarrollar un sistema que reduce dichas emisiones.
 
El tema es muy interesante y su proyecto podría tener un impacto positivo muy beneficioso para la industria de la impresión 3D. Para saber los pormenores del sistema Zimpure y conocer a sus creadores, aquí presentamos un resumen de la entrevista realizada a Nicolas y Antoine, los creadores del proyecto Zimple, por el sitio 3DNatives.

 

3DN: ¿Pueden presentarse y presentarnos a Zimple?

 

Yo soy Nicolas, fabricante de corazón. Me encanta crear proyectos que combinan la electrónica y la mecánica. Y que me permiten aplicar lo que he aprendido durante mis estudios de ingeniería en sistemas.
 
Yo soy Antoine. Hace poco descubrí la impresión 3D. Me fascinó inmediatamente por lo tecno que es y sus posibles aplicaciones.

 

Nos dimos cuenta de que las impresoras 3D de escritorio tienen varias deficiencias y problemas de uso y aplicación que los fabricantes no anticipan. Con Zimple queremos ofrecer a los usuarios soluciones innovadoras y eficaces a los diversos problemas encontrados al usar una impresora 3D.
 
zimpure zimple emisiones gases tóxicos impresión 3d francia
 
3DN: ¿Cómo se inició su proyecto?

 

El proyecto Zimple nació después de una primera exposición a las emisiones de las impresoras 3D.
¡Mi primera experiencia fue muy desagradable! Eso fue hace tres años, con un i3 Prusa y un filamento ABS. La había instalado junto a mí en mi escritorio. Después de veinte minutos, empecé a sentir un gran dolor de cabeza, a tener picazón en los ojos e incluso una sensación de irritación en la garganta.

 

Entonces, informándome me di cuenta de que el termoplástico de fusión libera una enorme cantidad de gas y nanopartículas tóxicas. Así que opté por la solución clásica en el medio: poner la impresora alejada de mí y junto a una ventana abierta. Pero imposible pensarlo en invierno o en días de lluvia.

 

Es por esto que decidimos desarrollar un sistema de filtrado compatible con todas las impresoras 3D, eficiente, asequible y que no aumente el tamaño de la impresora.

 

3DN: ¿Cuáles son los detalles de su sistema de filtración?

 

Desde Zimple desarrollamos Zimpure con el deseo de ofrecer una solución real a los usuarios. Una solución compatible con todas las impresoras, realmente eficaz y certificada por un laboratorio serio. Que fuera asequible y que no aumentara el volumen ocupado por la impresora. Eso es lo que hicimos.

 

En lugar de encerrar a la impresora en una cámara decidimos aspirar las partículas y el gas cuando se crean: en la boquilla de extrusión. Aquí es donde se elimina la contaminación.

 

Para conseguirlo colocamos un tubo de silicona al extrusor. Desde un extremo de la tubería, Zimpure va aspirando las emisiones del filtro. Por otro lado, ponemos una tapa impresa en 3D, lo que permite llevar el flujo de succión más cerca de la boquilla.

 

Se adapta y se fija según la impresora. Es compatible con todas las máquinas.

 

Las pruebas científicas son muy importantes para Zimple. Después de numerosas pruebas y mejoras, el objetivo se consiguió: 99,9% de nanopartículas y más del 90% del gas son filtrados por Zimpure.

 

Esperamos que los fabricantes aprecien la posibilidad de descubrir lo que hay detrás de esos olores y vean que hemos trabajado en serio para el desarrollo de nuestro producto.

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All3DP, FDM, Impresión 3D, Impresoras 3D, Israel, Micron3DP, Video, Vidrio

La compañía israelí de tecnología de impresión 3D Micron3DP ha dado los primeros pasos para estandarizar la impresión 3D de vidrio.
 
En 2015 la impresión 3D con vidrio era aún un proceso difícil. Estaba limitado a formas simples y bajas resoluciones. Si bien había filamentos semejantes al vidrio que ofrecían impresiones transparentes y fuertes, en la práctica no terminaban de ser realmente eficientes.
 
Hoy vemos que Micron3DP ha hecho grandes progresos en este campo. Recientemente, anunció que ha instalado varias versiones Alpha de su propia impresora 3D de vidrio.
 
Eran Gal-Or, CTO de Micron3DP explica:
 
“Estamos mejorando constantemente nuestra tecnología de impresión 3D con vidrio. Y estamos orgullosos de estar operando las primeras impresoras Alpha en nuestras instalaciones con la capacidad de imprimir partes complejas de alta resolución con un espesor de capa tan bajo como 100 micrones”.
 
Las impresoras de Micron3D usan un proceso muy similar al FDM (modelado por deposición fundida). La única diferencia es que el extrusor es realmente muy caliente. Se necesita una temperatura extremadamente alta para extruir el vidrio fundido.
 
Para ser exactos, el borosilicato y la cal sodada extruyen a alrededor de 1000 grados centígrados. El área de impresión mide 200 x 200 x 300 mm. Aparentemente, el tiempo de impresión es comparable al de una típica impresora 3D por FDM.

 

 

Aplicaciones posibles del vidrio impreso en 3D
 
Al ser uno de los materiales más comunes hechos por el hombre, los beneficios de usar vidrio están bien documentados. Por ejemplo, es un elemento básico de la industria médica y química gracias a su resistencia al calor y a los productos químicos. Además, es fácilmente esterilizable y biocompatible.
 
Esas ventajas no se pierden sino que se mantienen al estar impreso en 3D.
 
Además, con las posibilidades que facilita la impresión 3D de hacer formas muy detalladas con pocos errores, podríamos estar ante una nueva era de estructuras complejas de vidrio.
 
Al menos, eso es lo que parece al leer lo que dice el CEO de Micron3DP, Arik Bracha: “Estamos seguros de que hay muchos usos que están a la espera de ser explorados. Estamos abiertos a cualquier idea que provenga de ingenieros, diseñadores, artistas y otros profesionales que vean el gran potencial de esta nueva tecnología”.
 
Micron3DP actualmente opera varias versiones Alpha de sus impresoras en su base de Israel y ha expresado su intención de iniciar la próxima fase antes de finales de 2017.
 
 

Artículo traducido de All3DP.

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Ecología, Impresión 3D, Impresoras 3D, Medio Ambiente

El Medio Ambiente, agradecido. Dentro de los usos que está comenzando a tener la impresión 3D en el campo de la ecología destaca –por lindo aunque aún no por útil- una impresora 3D que crea diseños y objetos que brotan y se cubren de césped.
 
El material utilizado para imprimir es una biotinta compuesta por tierra, semillas y agua.
 
Medio ambiente Printgreen impresora 3d semillas tierra brota césped
 
La máquina puede producir estructuras de cierto tamaño así como motivos planos, como dibujos o letras, principalmente para usar como carteles. En todos los casos, con la humedad adecuada las piezas comienzan a brotar a los pocos días y lucen como una pequeña porción de césped verde brillante.
 
Este tipo de proyectos añade valor al análisis sobre el impacto ambiental de la impresión 3D.

 

Hoy se puede medir la “huella ecológica” de esta tecnología en función de distintos puntos: la escala de producción, los materiales, y el ciclo de vida de los productos fabricados. En esta nota te presetamos un análisis de cada uno de estos aspectos.

 

Además de los puntos anteriores, hay un tercero que no requiere comparación. Se trata del transporte, que es un factor importante en cuanto a impacto ambiental. La descentralización que permite la producción por medio de la impresión 3D conlleva un ahorro significativo en este campo con respecto a la fabricación centralizada.

 

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FDM, Filamento, Impresoras 3D, juguetes, mattel, PLA, Thingmaker

Thingmaker es una nueva propuesta dentro del evolucionado mundo del consumo infantil. Se trata de una impresora 3D destinada directamente a los chicos para que ellos puedan crear sus propios juguetes.
 
Además de la impresora 3D, Thingmaker incluye un software de diseño que puede usarse con iOS y Android. La app es necesaria para que los chicos puedan diseñar las piezas y enviarlas a imprimir.
 
Los usuarios –o “jugadores”- pueden elegir modelos prediseñados, como collares, pulseras, dinosaurios, robots o esqueletos. O pueden crear piezas articuladas aisladas para luego ensamblar juguetes más grandes.
 
impresora 3D para juguetes Mattel Thingmaker
 
El proyecto, que es de la compañía Mattel, está destinado a chicos mayores de 13 años. Por eso, la máquina tiene un sistema de seguridad para que los más pequeños no accedan a las zonas de alta temperatura. Las puertas se bloquean automáticamente mientras se imprime y el cabezal queda oculto a la vista.
 
El método de impresión es por FDM y el filamento que se usa es PLA.
 
Además de crear juguetes nuevos, se espera que Mattel ofrezca también la posibilidad de imprimir accesorios para sus otras líneas, como Barbie o Hot Wheels.
 
Por el momento, la impresora aún no está a la venta. Pero las expectativas son muchas. ¡Y no sólo de los chicos! La app, según sus creadores, sí está disponible y puede utilizarse, ya que es apta para otras impresoras además de la Thingmaker.
 
Así es cómo Mattel está promocionando la máquina:

 

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Alexis Caporale, Clarín, COSMOS, Impresoras 3D, Industria argentina, Trimaker

Artículo de Mariana Pernas publicado en Clarín el 15/01/17.

 

La fabricación y venta de impresoras 3D es un negocio incipiente en la Argentina y el mundo. La demanda proviene de universidades, laboratorios y estudios de diseño.

 

El mercado local de fabricantes de impresoras 3D atraviesa un proceso de cambio con el uso nuevas tecnologías, materiales de impresión y la búsqueda de modelos de negocios para diferenciarse y crecer en un segmento cuya demanda no siempre es constante.

 

El uso de la impresión 3D, un proceso de fabricación a pequeña escala que produce objetos tridimensionales a partir de un original modelado digitalmente en una computadora, aún es incipiente a nivel local y global. En el mundo, la principal demanda para aplicar impresión 3D proviene de los sectores automotor, aeroespacial, plástico, mecánico, ingeniería de planta, electrónica, farmacéutico y médico, según una encuesta de EY realizada a 900 empresas de 12 países.

 

Ese mismo estudio muestra que, mientras que el 24% de las compañías encuestadas ya experimentó con esta tecnología, otro 12% prevé adoptarla. Entre los principales obstáculos para usarla, se mencionan el alto costo de los sistemas de impresión (40% de los casos), la falta de conocimiento (28%) y el elevado precio de los materiales y servicios (20%).

 

En el ámbito local, según un relevamiento del Centro de Diseño Industrial del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el ecosistema de impresión 3D está integrado por unos 123 actores (proveedores de equipos e insumos, prestadores de servicios y centros educativos), con una alta concentración en Buenos Aires. Sus principales clientes son colegios técnicos y universidades, pymes, estudios de diseño y arquitectura, y laboratorios farmacéuticos, médicos y de investigación académica.

 

“La mayoría de las empresas la utiliza para crear prototipos, probar un diseño antes de lanzar la producción masiva y fabricar internamente algún repuesto de sus máquinas o las piezas de un producto.

 

La impresión 3D permite optimizar y agilizar las primeras etapas del proceso de desarrollo y fabricación, pero la producción de bienes finales todavía es escasa, principalmente porque no permite hacer un gran volumen en serie”, señala Nicolás Berenfeld, cofundador de Trideo, una empresa que desarrolló tres modelos de máquinas y un kit para armar impresoras de menor costo que apunta al mercado educativo y de “hobbistas”. El año pasado facturó $2 millones.

 

La impresión 3D se logra mediante un proceso de adición de capas de material que se van superponiendo. Estos insumos han crecido en calidad y cantidad: la mayoría son distintos tipos de plástico, pero también se emplean materiales compuestos, cerámica y hasta colágeno.

 

Con precios de venta que oscilan entre $25.000 y $60.000 por impresora, los fabricantes también brindan servicios de consultoría, implementación y mantenimiento de un producto sobre el cual no hay demasiado expertise en las empresas clientes.

 

Impresión vital

 

A medida que se innova en métodos y materiales de impresión se abren oportunidades. Y la medicina es un campo fértil gracias al desarrollo de las bioimpresoras. Con estos equipos –que fabrican estructuras tridimensionales con material biológico o biocompatible a partir de un diseño digital– es posible producir tejidos humanos y órganos biológicos funcionales (esto último se encuentra en fase de experimentación a nivel mundial).

 

En la Argentina, el emprendimiento de ingeniería biomédica Life SI desarrolló 3-Donor, la primera bioimpresora del país. Durante dos años, con el primer prototipo se testeó la impresión con colágeno en un laboratorio de ingeniería de materiales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). En otra dependencia de la UNC actualmente se investiga sobre la impresión de medicamentos funcionales (diferentes a las tradicionales cápsulas) que sean fácilmente absorbidos por el organismo.

 

El objetivo de Aden Díaz Nocera y Gastón Galanternik, socios de Life SI, es demostrar que su máquina es una “solución polivalente”, que puede adaptarse a distintas necesidades de investigación y a la impresión de diferentes biomateriales. “La potencialidad de esta tecnología es enorme; en la Argentina hay mucho por hacer sobre materiales y células. La meta es tener un equipo accesible para los investigadores; pero el hecho de que no sea una tecnología conocida, retrasa la adopción de los usuarios”, admite Galanternik.

 

De hecho, dos equipos 3-Donor también se utilizan en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Uno de ellos se destinó al Laboratorio de Biomateriales, Biomecánica y Bioinstrumentación que trabaja en el desarrollo de un kit para reemplazar tejido humano en casos de quemaduras y así poder minimizar la cantidad de intervenciones quirúrgicas. “Ellos están probando la impresión con distintos materiales, como alginato y ácido hialurónico”, señala el emprendedor. “Otro desafío fue que experimenten con el equipo para mejorar la usabilidad.”

 

La empresa Trideo fabricó recientemente su prototipo de bioimpresora para uso médico que se está probando con distintos materiales en el Laboratorio de Células Madre del instituto de neurología Fleni. “La idea es mejorar y hacer evolucionar el producto con el aporte de los investigadores”, señala Berenfeld. “Este año queremos llevar la bioimpresora a otros laboratorios académicos. El futuro de la medicina pasa por la impresión”.

 

Negocio diversificado

 

Pero las dificultades también sacuden al sector. Kikai Labs, una firma pionera que en 2011 desarrolló un prototipo de impresora basado en open hardware, en septiembre pasado cerró sus operaciones tras enfrentar un año sin ventas, dificultades de acceso a financiamiento, suba de costos y el arrastre de las restricciones para importar los componentes electrónicos que llevan sus equipos.

 

Luego de funcionar cuatro años, durante los cuales vendió 400 impresoras, su fundador, Marcelo Ruiz Camauer, dice que “al principio el negocio funcionó, había mucha demanda”. Pero a finales de 2015 “se vendía muy poco; el año pasado no hubo compradores y tampoco tuvimos financiamiento para producir la siguiente tanda de impresoras. No veo planes para fomentar la industria”, expresa. A su entender, la baja demanda obedece a la falta de conocimiento sobre “los beneficios de esta tecnología, la escasa cultura local de diseño y prototipado, y la retracción de la economía; aunque las máquinas no son caras, se ha postergado la inversión”.

 

Una experiencia similar tuvo la empresa Trimaker, que en 2012 desarrolló su primer prototipo y un año después salió con la preventa de 42 máquinas. También impactados por las últimas devaluaciones y el aumento del costo de los componentes importados, tuvieron que reconvertir su sistema de producción y modelo de negocios.

 

“Comenzamos a vender online por Staples, encaramos una profesionalización de la cadena productiva, ampliamos la oferta de productos y ahora compartimos la planta, que tiene certificación ISO, con una empresa de electrónica. Hoy es más rentable importar máquinas de China, pero en estos dos años nos pudimos reacomodar para ser competitivos”, dice Alexis Caporale, socio de Trimaker.

 

Como parte de ese proceso, la empresa recibió una inversión del distribuidor mayorista de informática Stylus, que se convirtió en socio y les permitió tener 70 puntos de servicio técnico y representantes de venta en todo el país. Además de la fabricación de equipos –como la impresora Cosmos-, Trimaker fabrica bienes finales que llevan impresión 3D en su proceso productivo, como instrumental para tratamientos odontológicos y sensores para control del medioambiente.

 

Trimaker también incursiona en el sector educativo, con el desarrollo de contenidos para el uso de las impresoras en aula, y en el sector Pyme industrial. “Hay procesos que se pueden optimizar significativamente usando impresión 3D, porque bajan los costos y los tiempos a partir de un mejor trabajo de prototipado”, señala. “Lo interesante es la venta de hardware con un servicio incluido que agrega valor”, dice Caporale, cuya empresa prevé facturar US$1 millón este año.

 

También diversificó su negocio la firma Chimak, que fabrica máquinas desde hace cinco años. Fundada por David Cimino, incorporó distintas líneas de negocios alrededor de la producción de hardware: desarrollo de kits educativos para armar destinados a escuelas y hobbistas, la venta de insumos (distintos tipos de plásticos para imprimir) y la fabricación de productos finales hechos con esta tecnología, un negocio que van a encarar durante este año.

 

La empresa actualmente tiene dos modelos de impresoras, uno de los cuales (León 200) vendió 70 equipos para escuelas secundarias de la Ciudad de Buenos Aires; sus máquinas también se usan en el INTI y la Fundación Argentina de Nanotecnología.

 

“Como la demanda no es constante, es preciso desarrollar otras líneas de negocios o un nicho de especialización. Requiere mucha inversión y es difícil tener una estructura sólo dedicada a la producción de hardware”, reconoce Cimino, cuya empresa comparte procesos, estructura y algunos recursos con una metalúrgica en la localidad de Caseros.

 

“La tecnología ha evolucionado mucho, pero la adopción para fabricar productos finales no es masiva”, agrega. Su empresa está por lanzar una línea de calzado para bebés y niños fabricados íntegramente con impresión 3D y con un socio están por presentar un modelo de lámparas también hechas con esta tecnología. “Debemos empezar a migrar: que la impresión 3D deje de ser una tecnología de prototipos para pasar a fabricar productos finales –comenta Cimino-. Aunque no va a servir para hacer cualquier cosa, por sus tiempos y volumen, sino para productos personalizables, de bajo lote y más dinámicos”.

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La impresión 3D y la Arquitectura se van a llevar muy bien. De hecho, se están llevando muy bien.

 

La impresión de viviendas ya es una realidad. Lo que hace unos años comenzó como auspiciosos prototipos o como prometedores proyectos a mediano plazo que podrían apreciarse al cabo de tres o cuatro años de trabajo, hoy es un hecho.

 

Ya podemos ver, estudiar y habitar casas realmente impresas en 3D. Las hay de materiales plásticos que lucen muy similares a las maquetas que se imprimen en arquitectura para definir los proyectos. Otras están hechas con bloques impresos de cemento y otros materiales característicos de la construcción tradicional. Y otras parecen retrotraernos al pasado, ya que están construidas a base de adobe y fibras vegetales.

 

Sea cual sea el material y la forma de construcción –imprimiendo una sola pieza de gran tamaño o ensamblando pequeños bloques preimpresos- todas utilizan la técnica de la extrusión. Es decir, el material es extruido desde una boquilla (gigante, claro) y requiere la superposición de capas y capas para obtener la forma final.

 

Hoy nos vamos a ir hasta China para conocer lo que se está haciendo allá.

 

Un edificio de 5 pisos

 

A principios de 2015 se construyó en China un edificio de cinco pisos totalmente impreso en 3D con una mezcla de cemento y residuos industriales. El material se denomina “ink” e implica el reciclaje de residuos como hormigón, fibra de vidrio, arena y otros restos de obra.

 

impresión 3d en arquitectura casa china winsur

 

La impresora mide más de 6 metros de alto y se extiende por un ancho de 40 metros. Como el tamaño del edificio supera la capacidad de impresión por pieza de la máquina, se imprimen grandes bloques que luego son acoplados con refuerzos de acero y capas de asilamiento.

La encargada de la construcción fue la empresa Winsur, que continua experimentando y avanzando en el tema.

 

impresión 3D arquitectura casa china winsur

 

Una casa de 2 plantas en 3 horas

 

A mediados del mismo año, Winsur sorprendió con el ensamble de una casa de dos pisos en tiempo récord: sólo 3 horas. Las piezas habían sido impresas anteriormente con el mismo material que el edificio. Aún así, sumando el tiempo de ensamble de los seis módulos que componen la vivienda el proceso completo de impresión, incluyendo muebles y escaleras, demoró 72 horas.

 

impresión 3d arquitectura casa china winsur

 

10 casas de 200 m2 en un día

 

La misma empresa china, Winsun, desde 2014 fabrica espacios en pocas horas que puede tener destino de vivienda o de oficina. Con la técnica de FDM que se usa en otras áreas para hacer un objeto artístico, una mano ortopédica, o una golosina, esta macro impresora 3D construye bloques.

 

impresión 3d arquitectura casa china winsur

 

El brazo mecánico deposita capas de ink mezclado con endurecedores para armar cada bloque, que está diseñado para ser liviano y resistente a la vez. Posteriormente se unen los bloques a la vez que se realiza el cableado y se instalan los ventanales.

 

Cada una de estas casas permite disminuir al mínimo el costo del metro cuadrado, el derroche de materiales y el tiempo de construcción.

 

impresión 3d arquitectura casa china winsur

 

Por el momento, el edificio chino de Winsun es la edificación más grande construida a través de la impresión 3D. Pero hay muchos proyectos en curso y se están estudiando varias maneras distintas de encarar la impresión. Pronto podremos ver lo que sucede en otras partes del mundo y lo que nos depara el futuro en esta interesante y súper útil aplicación de la impresión 3D.

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COSMOS, Educación, Impresoras 3D, Industria argentina, Nicolás Fischman, SupraPixel, Trimaker, Video

Video publicado en el canal de Youtube de SupraPixel el 20/05/2016.
 

 
SupraPixel se define como “tu punto de información de tecnología”. Es un sitio que se dedica a difundir noticias tech y hacer análisis de impresión 3D, smartphones, tablets, hardware y apps.
 
Este video en particular es muy útil para principiantes, estudiantes y profesores. Permite interiorizarse en el funcionamiento básico de la impresión 3D y las partes de una impresora 3D. Y explica el proceso para pasar de tener un objeto en la pc a tenerlo impreso.
 
También es relevante para quienes están pensando en comprarse una impresora 3D y están analizando las opciones que brinda el mercado.
 
impresión 3D Trimaker COSMOS video SupraPixel
 
El video está realizado por Nicolás Fischman, quien comienza diciendo que la Trimaker COSMOS es un “hermoso artefacto”. Según sus palabras, “no es un equipo para esconder porque sea feo y grande”. “El manejo de los cables y la construcción están muy prolijamente hechos y es fácil de limpiar”, dice.
 
Y agrega: “Algo divertido es que algunas piezas de la Trimaker COSMOS están hechas en 3D. Esto les puede dar a entender qué tanta robustez puede tener una pieza impresa. Es decir, no son pequeñas cositas finitas para mostrar en una galería de arte y ya está. Se pueden hacer hasta tornillos con tuercas grandes que se enroscan y que funcionan”.
 
Aquí les ofrecemos un resumen con algunos fragmentos del análisis de Fischman sobre la Trimaker COSMOS. Pero no se queden sólo con lo escrito. Miren el video para aprovechar las imágenes y las explicaciones en vivo, que realmente valen la pena.
 
Control de temperatura
 
Fischman resalta los elementos del equipo que ayudan al control de temperatura del sector de impresión. Por ejemplo, los paneles de los costados frenan las corrientes de aire que pueden producir variaciones de temperatura. La chapa de metal ubicada en la parte inferior tiene rendijas para que el aire caliente salga. Y las cuatro patas de goma mantienen aislada la impresora de la superficie donde está apoyada.
 
Otro aspecto clave para el control de la temperatura son los tres ventiladores que posee la máquina. Hay un ventilador de extracción de aire caliente ubicado en la parte de abajo y otros dos montados en el cabezal. Uno de ellos mantiene la temperatura y refrigera la boquilla cuando se termina la impresión. Y el segundo refrigera la pieza a medida que se está imprimiendo.
 
impresora 3D Trimaker COSMOS video SupraPixel
 
Pantalla digital y todo incluido para comenzar a imprimir
En cuanto a la practicidad del equipo, Fischman dice: “La caja trae una pequeña caja de accesorios que hace que ni bien saquemos la impresora y la conectemos podamos empezar a imprimir de una. También viene incluida la tarjeta SD de 2gb, lo que hace que no tengamos que tener una computadora continuamente conectada para imprimir. Puedo conectar la impresora a la corriente, le meto la SD y empiezo a imprimir de una”.
 
“Un rollo de un kilo de filamento de color blanco también viene incluido dentro de la caja. Dicho sea de paso, Trimaker también vende los rollos para que puedan utilizarlos con su impresora. Pueden comprar otros. Los rollos se venden por kilo y no por metro. También se incluye el cable USB para controlar la impresora desde la pc. Y una lata de fijador para el cabello para aplicar a la cama antes de imprimir.”
Según Fischman, un punto fundamental que suma practicidad y profesionalismo es la pantalla digital y los botones de manejo.

 

“Tener una pantalla en la impresora 3D es una ventaja enorme, porque no solamente podemos ver el proceso de impresión de una pieza de 0 a 100% sino que también podemos controlar qué es lo que está pasando con la impresora. Es decir, ver la velocidad de impresión, pausarla y ver las temperaturas de la boquilla, que es por donde sale el plástico.”
 
¿Qué diferencia a la Trimaker COSMOS de otras impresoras?
 
Esta pregunta se hace Fischman y así la contesta: “Estamos hablando de una impresora que viene terminada, en caja, y que sirve para uso profesional. No es la misma impresora que se van a encontrar por ahí que es china, importada, que no tiene pantalla, no tiene armazón. Controlar la temperatura en una cama que está abierta al aire es muy complicado”.
 
“Además, vienen desarmadas, las tienen que armar ustedes. Y a la hora de armar no es simplemente seguir los pasos, hay que armar la parte de circuitos, soldar, calibrar los motores. Hay que trabajarla mucho. Acá tenemos una máquina que, a pesar de ser súper robusta, tiene una pantalla y viene terminada y lista para imprimir.”
 
Luego aclara otro aspecto clave que distingue a la Trimaker COSMOS: “Además, y no menos importante, al ser una impresora producida en Argentina tiene soporte técnico en Argentina con gente que la tiene re clara sobre la impresora porque la hicieron ellos”.

 

“Entonces, no solamente los van a poder asesorar por problemas -tienen hasta una línea por whatsapp para que les manden fotos o texto con consultas-, sino que además les pueden conseguir los repuestos específicos para esta máquina.”
 
Video SupraPixel Impresión 3D trimaker COSMOS
 
¿Qué material utiliza la Trimaker COSMOS para imprimir?
 
De forma muy didáctica, Fischman explica que la Trimaker COSMOS imprime en dos tipos de materiales: PLA y ABS.

 

“Las propiedades de cada uno son un poco distintas. Por ejemplo, para el ABS se necesita un poquito más de temperatura y es un poco más flexible. Pero también un poco más complicado de imprimir. En cambio PLA es un poco más simple para aquellas personas que están arrancando, es un poco más rígido y se imprime a menor temperatura.”
 
¿Cómo se lleva un objeto 3D desde la pc hasta la vida real?
 
Aquí Fischman hace una demostración práctica para enseñarnos a encontrar diseños en thingiverse.com. Muestra cómo bajar el archivo .stl y abrirlo con el software CURA -que se descarga gratuitamente desde la web de Trimaker-. Y enseña las funciones básicas para decidir tamaño, espesor de capa, ubicación en la cama y traspaso a la tarjeta SD.
 
Finalmente, envía la pieza a imprimir y nos muestra el proceso en cámara rápida y el resultado.
 
¿Cúanto cuesta imprimir una pieza en 3D? Nicolás Fischman se lo pregunta y en este video nos explica un método sencillo para hacer el cálculo.

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COSMOS, Educación, Filamento, Impresoras 3D, Nicolás Fischman, PLA, Precios, SupraPixel, Trimaker, Video

Video publicado en el canal de Youtube de SupraPixel el 14/09/2016.
 

SupraPixel se define como “tu punto de información de tecnología”. Es un sitio que se dedica a difundir noticias tech y hacer análisis de smartphones, tablets, hardware y apps.
 
El objetivo de este video es poder calcular cuánto cuesta imprimir una pieza en 3D. Por eso, es muy útil para quienes lo hacen frecuencia y aún no saben cómo determinar los costos. Así como para principiantes, aficionados dando sus primeros pasos, estudiantes y profesores.
 
También es relevante para quienes están pensando en comprarse una impresora 3D y están analizando las opciones que brinda el mercado en cuanto a máquinas, materiales de impresión, etc.
 
El video forma parte de la serie de análisis de impresión 3D en casos reales cotidianos de Nicolás Fischman, quien comienza diciendo que lo ha realizado expresamente a pedido del público.
Según sus palabras, “a la gran mayoría de los que vieron los videos de impresión 3D les interesa saber cuánto les costaría imprimirse algo en 3D”.
 
costo impresión 3d cu+anto cuesta imprimir en Trimaker COSMOS
 
Método para calcular el costo de impresión
 
“Tengan en cuenta que en este video les voy a enseñar el método para poder calcular cuánto cuenta imprimir algo en 3D”, anticipa Fischman. Y aclara que no es posible dar un valor final fijo para todos los casos.
 
Como se podrán imaginar, el valor depende del tamaño de la pieza y su complejidad, del costo del kilogramo de rollo de filamento, y del costo de la electricidad en cada lugar.
Desde luego, según dónde se compre el material y a qué precio se consiga, el costo final va a variar. Porque, como mencionamos antes, incluso hay que considerar que el precio de la electricidad es distinto en cada país.
 
Pero el método va a ser efectivo para todos los casos.
 
Cálculo con impresora 3D Trimaker COSMOS y filamento PLA
 
Para hacer el cálculo, Fischman elige la impresora 3D Trimaker COSMOS, la cual ya ha analizado en un video anterior. Y la ha utilizado en muchos otros ejemplos de casos reales.
 
Asimismo, toma como referencia el filamento PLA de Trimaker como material de impresión.
 
Primer paso: ir a la PC
 
Hay un par de datos primordiales para hacer el cálculo que se encuentran en el programa Cura. Llevando a la cama de impresión de Cura el objeto que queremos imprimir en 3D vamos a poder ver la duración del proceso de impresión y la cantidad de material que va a consumir.
 
costo de impresión 3D cuánto cuesta imprimir en 3D en la Trimaker COSMOS
 
Una vez que tiene esos datos, Fischman ingresa al sitio web de la empresa proveedora de electricidad en su región para ver el cuadro tarifario. Con esa información puede determinar cuánto cuesta un kilowatt hora para un usuario de sus características. En este caso, son 0,5 pesos argentinos por kilowatt hora.
 
“Ahora solamente nos falta ver cuánto es lo que consume la Trimaker COSMOS”, continúa Fischman. Para lo cual accede a la hoja de especificaciones de la COSMOS que puede descargarse en Trimaker.com.
 
Los valores promedio de consumo de la impresora son 220 voltios y 4 amperios. Es decir, 880 watts por hora.
 
Creando el método
 
“Primero vamos a calcular el costo de la pieza en base al material. Y después, dependiendo del tiempo que nos costó imprimir la pieza, vamos a calcular cuánto consumimos de energía eléctrica”, explica Fischman.

 
Y aclara que la matemática que se utiliza para determinar el método es “súper básica”.
 
Fischman es muy didáctico y el video tiene la velocidad adecuada para poder seguir sus explicaciones. Con un papel, una lapicera, una calculadora y la famosa regla de tres simple nos mostrará cómo hacer el cálculo.
 
El método no es más que una serie de reglas de tres simple para ir obteniendo los valores que finalmente hay que considerar. Los números van a variar con cada pieza, con cada máquina y según cada lugar geográfico. Pero el camino a seguir será siempre el mismo.
 
costo de impresión 3D según Nicolás Fischman de Suprapixel
 
¿Les adelantamos cuánto cuesta imprimir la pieza que eligió Fischman para hacer la demostración?
 
Se trata de un accesorio para empujar el tubo de pasta dental para aprovechar al máximo su contenido. Es una pieza que consume 1 gramo de filamento y tarda 5 minutos en ser impresa. Su costo en pesos argentinos: $0,53.
 
Recomendamos aprender este sencillo método. Una vez que se internaliza, nos permite hacer rápida y mentalmente un cálculo estimado de cada pieza que deseamos imprimir. ¡Miren el video para aprovechar las imágenes y las explicaciones en vivo, que valen la pena!

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Cómo elegir el mejor filamento

 
¿Cómo podemos saber cuál es el mejor filamento para nuestra impresora 3D o para la pieza que deseamos realizar? Lo principal es conocer de antemano las distintas propiedades de cada material. Y, luego, ¡experimentar!
 
 
ABS
 
Comencemos con el ABS. Su nombre completo es Acrilonitrilo butadieno estireno y se lo considera el abuelo de los filamentos de FDM.
 
Temperatura:

 

El ABS se imprime a 210° – 240° C. La cama caliente debe estar a 80° C o superar esa temperatura. 

Es importante saber que el ABS comienza a ablandarse a los 105° C. Por eso, hay que tener en cuenta que el lugar al cual esté destinado el objeto no alcance ni supere esta temperatura. De ser así, perdería rigidez y podría incluso llegar a perder su forma.
 

Rendimiento:
 

El ABS se comporta muy bien durante la extrusión, porque sale sin inconvenientes de la mayoría de las boquillas sin formar grumos o atascarse. Sin embargo, una vez extrusado su comportamiento cambia y puede traernos complicaciones, ya que suele encogerse al enfriarse. Si la pieza se va achicando a medida que la imprimimos se pueden quebrar o despegar las capas, sobre todo si el objeto es muy grande. Con el ABS siempre es fundamental trabajar con una impresora 3D de cama caliente y preferentemente con paredes laterales. Así se garantiza la temperatura constante ideal para este material. Otro aspecto a considerar es que el ambiente en que se ubica la máquina no sea muy frío ni tenga corrientes de aire. 

En cuanto a la rapidez de impresión, el ABS se puede imprimir a gran velocidad.
 

Resistencia:
 

El ABS es un plástico fuerte si se lo imprime a una temperatura suficiente para obtener una buena unión de las capas. Tiene bastante flexibilidad y cuando se lo expone a presión tiende a doblarse o estirarse en lugar de quebrarse.  
 

Vapores:
 

Una desventaja de imprimir con ABS es que al calentarse desprende un olor fuerte. Por lo general no trae problemas, pero algunas personas sensibles pueden sentir irritación si el espacio no está ventilado.
 

Cuándo usarlo:
 

En términos generales el ABS es muy eficiente para la mayoría de los usos. Es útil para objetos que van a ser golpeados o que se van a caer. También para piezas que van a estar en ambientes calientes (siempre y cuando no superen los 100° C). Por ejemplo, mangos de cubiertos, partes de autos o máquinas, fundas de celulares, juguetes, bijouterie…
 

Cuándo no usarlo:
 

Las restricciones para el uso del ABS no aplican a los objetos sino a la máquina y al ambiente. Si la impresora 3D no es de cama caliente y si el espacio no puede ser ventilado para evitar la acumulación de vapores, no es posible usar ABS.
 
 

PLA
 

Analicemos a hora el PLA, cuyo nombre científico es Poliácido láctico. Según Isaac Powell, experto en filamentos, PLA es “el primo hippy con buen olor del ABS”. ¿Por qué está definición? Porque es biodegradable y huele a caramelo cuando se lo imprime. 

 
Temperatura:
 

El PLA se imprime a 180° – 200° C. Puede usarse sin cama caliente, aunque es recomendable usar una que alcance los 60° C. 

La mayor desventaja de este material es que comienza a ablandarse a los 60° C, lo cual limita notablemente el destino de las piezas impresas.
 

Rendimiento:
 

Al contrario del ABS, el PLA se atasca en la boquilla con frecuencia. La razón es que es pegajoso y tiende a expandirse. Pero eso no debe desalentarnos. Se soluciona poniendo una gota de aceite en la boquilla al cargar el rollo de filamento. Así se obtiene una extrusión fluida libre de atascos.
 

La “diversión” con el PLA comienza cuando llega a la cama. Casi no encoge. Se pueden imprimir piezas grandes en máquinas abiertas sin riesgo de que se desprendan de la cama o se quiebren. Es el material ideal para mostrar el proceso de impresión en exposiciones públicas o educativas. ¡Además desprende un olor dulce!
 

Resistencia:
 

Aunque permite imprimir objetos muy fuertes, el PLA es un poquito más quebradizo que otros plásticos. Cuando se cae no rebota sino que se parte o se astilla. Y las partes delgadas se pueden desprender al recibir un golpe.

Sin embargo, si está bien impreso la adhesión entre las capas es muy buena.

 
Vapores:
 

Este filamento no desprende tantos vapores y su olor no es desagradable. 
 

Cuándo usarlo:
 

¡Siempre que se pueda! Es un bioplástico que puede ser reciclado o compostado. Es perfecto para cajas, regalos, modelos, prototipos… Ah, y puede usarse para exteriores, porque la biodegradación requiere un proceso de calor y no es soluble en agua. ¿Quién se anima a imprimir un gnomo de jardín?
 

Cuándo no usarlo:
 

Si vamos a emplear la pieza impresa en un lugar caliente a 60° C o más, debemos evitar el filamento PLA. Por otro lado, debido a su mayor fragilidad no es recomendable para mangos de herramientas. Tampoco para objetos con elementos pequeños o que van a recibir golpes o caídas. 
 

Conclusión:
 

Vale la pena aprender a imprimir con ambos filamentos. Tanto el ABS como el PLA tienen situaciones ideales de uso en base a las características del material. Saber sus particularidades y la experiencia propia nos permitirá determinar cuál es la mejor en cada caso. 
 
Aquí hay más información sobre ABS y PLA.

Fuente: Make:

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