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Impacto ambiental
Automotriz, automovil, Autos, Ecología, Impacto ambiental, Impresión 3D
Se llama “Vision”, fue creada por Michelin y es la rueda del futuro. Se trata de una única pieza de caucho impresa en 3D con una estructura alveolar inspirada en la naturaleza, principalmente en la forma de los corales.   Al no ser una rueda hueca rellena de aire, tiene la ventaja de que no se deshincha, no se pincha y no estalla.     Su diseño es liviano y tiene una gran capacidad de carga. Además, es “inteligente”, ya que se imprime con parámetros específicos según las necesidades de cada trayecto. Y es capaz de ofrecer información muy detallada sobre su estado en cada momento. Cada neumático está equipado con sensores que comunican en tiempo real el estado de la banda de rodadura, lo cual es interpretado por una aplicación móvil de Michelin. En base a esa información y al uso que se le vaya a dar (como, por ejemplo, andar por la nieve) se puede modificar su estructura mediante impresión 3D para adaptarla a cada necesidad.     Michelin ya ha introducido diseños similares a Vision en algunos vehículos utilitarios y proyecta que en un futuro todo el sistema actual sea sustituido por esta única estructura integrada.   La creación de este neumático busca acercar a la industria automotriz o, al menos, a uno de sus componentes a hacer posible la idea 4R: reducir, reutilizar, renovar y reciclar.   Los materiales utilizados son de origen biológico y biodegradables. Y existe la posibilidad de extender el uso de cada rueda agregando más goma por medio de una impresora 3D, de manera de mantenerla siempre en estado óptimo. Por eso, la expansión de su uso contribuirá a minimizar la huella medioambiental.      
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AIMPLAS, CAMBIO CLIMATICO, CARMOF, Ciencia, Curiosidades, Ecología, Impacto ambiental, Impresión 3D, Medio Ambiente
La tecnología de impresión 3D está demostrando ser útil en la elaboración de un dispositivo para capturar dióxido de carbono y contribuir a disminuir los gases de efecto invernadero.   Según las Naciones Unidas, uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo es el cambio climático. Los gases de efecto invernadero son una de las principales causantes de este fenómeno de escala sin precedentes y de alcance mundial.   Una forma de reducir los gases de efecto invernadero es eliminando parte del CO2 que contiene la atmósfera. Y aquí es donde la impresión 3D está demostrando ser una buena herramienta para conseguirlo.   Si bien la captura de CO2 es una acción que se lleva a cabo desde hace mucho tiempo para reducir su presencia en la atmósfera, las tecnologías empleadas son poco eficientes y representan alrededor del 70% de los costos de la cadena de captura y almacenamiento de carbono.   Por eso, el Instituto Tecnológico del Plástico AIMPLAS está llevando adelante el proyecto CARMOF para desarrollar un prototipo de un nuevo proceso de separación y captura de CO2 posterior a la combustión a un costo competitivo.   Este prototipo se basa en membranas adsorbentes impresas con tecnología 3D mediante el uso de una pasta de materiales compuestos como grafeno, nanotubos de carbono y MOF (del inglés metal-organic framework).   TRIMAKER, IMPRESION 3D, CO2   La morfología de las membranas absorbentes se diseña especialmente para ser funcional a la composición de gases específica de cada sector industrial, como por ejemplo la fabricación de cerámica, los productos derivados del petróleo y la generación de acero.   Asimismo, el diseño y la impresión 3D de las membranas permiten optimizar al máximo el proceso de adsorción* de CO2.     Se espera que, gracias a la tecnología con la que están realizadas las membranas, estas innovadoras estructuras superen la eficiencia de los procedimientos anti-calentamiento convencionales. En un principio, serán utilizadas para las industrias cerámicas, petroquímicas y siderúrgicas para testear su eficacia.   Con una duración estimada de 48 meses, financiación millonaria de la Unión Europea y participación de socios de más de 9 países, este proyecto de identificación 760884 puede verse en detalle en el sitio web de CARMOF o en el de Cordis (Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo).       * La adsorción es un proceso por el cual átomos, iones o moléculas de gases, líquidos o sólidos disueltos son atrapados o retenidos en una superficie,​​ en contraposición a la absorción, que es un fenómeno de volumen.
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Biología, Ciencia, Ecología, Impacto ambiental, Uncategorized
Los arrecifes de coral están disminuyendo en todos los océanos del mundo debido a la contaminación y el calentamiento global. Este hecho no solo es perjudicial para el coral en sí mismo, sino para cientos de especies marinas que encuentran en los arrecifes su hábitat natural.   La impresión 3D podría ser una solución al problema, ya que con ella se pueden crear sustratos similares a los arrecifes para que se asienten las larvas de coral y creen nuevas colonias. El material empleado y el diseño asistido por computador permiten que las piezas impresas sean idénticas a las naturales en su forma, color y textura.     ¿Cómo se forma un arrecife de coral?   Los corales pertenecen al reino animal. Son pequeños seres de pocos milímetros llamados zooides que se alimentan de plancton y, en algunos casos, de algas unicelulares fotosintéticas. Las especies que se alimentan de estas algas se llaman hermatípicos y tienen la capacidad de secretar carbonato de calcio para formar un esqueleto duro. Se las conoce como corales pétreos y son las responsables de la formación de los arrecifes, que son nada más y nada menos que cientos de corales creciendo uno encima del otro.   En los océanos tropicales y subtropicales, donde las aguas son cálidas, las colonias de corales se ubican en zonas poco profundas donde llega la luz del sol -imprescindible para el crecimiento de las algas fotosintéticas que conforman su alimento- y allí forman grandes arrecifes.   ¿Cómo contribuye la impresión 3D a la regeneración de los arrecifes?   Con impresión 3D se puede emular la complejidad de un arrecife de coral real haciendo un diseño los más orgánico posible que reproduce sus formas, irregularidades y cavidades usando un material compuesto por ingredientes muy similares.   Lo que se ha conseguido con esta tecnología es la creación de sustratos para atraer larvas de coral a los arrecifes y alentar su reproducción.   Esta se considera una de las aplicaciones ecológicas de la impresión 3D, ya que tiene poco impacto en el medio ambiente y su objetivo a mediano plazo es restaurar la fauna de los océanos.   ¿Cómo es el procedimiento?   La empresa a cargo de uno de los proyectos que están en curso actualmente es la estadounidense Emerging Object, en conjunto con Boston Ceramics y SECORE (Sexual Coral Restoration), quienes se centraron en los hábitos de reproducción del coral para crear un sustrato afín a su naturaleza.   El proceso no incluye solamente la impresión 3D de piezas con forma de coral y su implantación en el fondo del océano. Previo a eso los científicos de SECORE recolectan óvulos y espermatozoides de coral y los fertilizan para luego ser criados en tanques hasta que alcanzan la forma de larvas que nadan por sus propios medios. En ese estadío son introducidas en unidades impresas en 3D que simulan viejos corales petrificados para que se adhieran y comiencen a crecer. Posteriormente, la unidades con los pequeños corales en crecimiento son ubicadas en el océano incrustándolas en bloques mayores que también han sido creados con impresión 3D.  
  La tarea de impresión le corresponde a Emerging Objec, quien primero debió encontrar el material correcto para que las piezas fueran aceptadas por las larvas de coral y el proyecto fuera viable desde el punto de vista ecológico. Luego de varias pruebas finalemente se optó por emplear un material cerámico.   Hoy en día se está probando la eficacia de siete prototipos de diferentes formas y detalles de superficie en arrecifes de Curazao, Bahamas, México y Guam.   Otra iniciativa similar a cargo de la empresa australiana Coral Design Lab se encuentra implantando corales impresos en Bonaire, una pequeña isla del Caribe que forma parte de los Países Bajos.   Selvas de mar   A los corales también se los llama “selvas de mar”, ya que son el hábitat del 25% de todas las especies marinas.   Pero más del 60% de los corales del mundo están amenazados por el cambio climático y las actividades humanas, que ocasionan aumento de la temperatura del agua y acidificación del océano. Además de la pérdida de biodiversidad marina, la reducción de los arrecifes implica menor protección para las cosas, que quedan expuestas a la erosión de una forma que pone en peligro la fisonomía de esas zonas y la vida de la flora y la fauna.   Se espera que la impresión 3D sea la solución para que los arrecifes vuelvan a sus dimensiones originales y se propicie la regeneración de la vida oceánica.  
  Imágenes tomadas de 3D Natives.
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Arquitectura, Construcción, España, Impacto ambiental, Viviendas
En Valencia, España, ya se ha construido la primera casa usando impresión 3D. No se trata de un ensamblaje hecho con partes impresas previamente en otro lugar sino de una construcción in situ edificada desde cero en el mismo sitio donde va a estar ubicada la vivienda.   La casa tiene 24 metros cuadrados y ha sido levantada en apenas 15 horas. Es un modelo piloto de pequeñas dimensiones que contiene un salón comedor, un cuarto de baño y un dormitorio. El terreno sobre el que se construyó pertenece a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia.   La impresora empleada ha sido creada especialmente por un equipo emprendedor surgido de la propia universidad, Be More 3D. La máquina, que imprime en hormigón, tiene 7 metros de ancho por 5 metros de alto y tiene la propiedad de poder ser desplazada y ubicada en el lugar donde se quiere realizar la impresión.   Se espera que un futuro este tipo de viviendas puedan ser una opción rápida y económica para solucionar el problema edilicio de algunos sectores de la población así como para brindar una solución digna y eficiente ante situaciones de catástrofes.     Ventajas de las casas impresas en 3D   La impresión 3D de viviendas resulta más económica que la construcción tradicional. Se estima que el costo de construcción del metro cuadrado de una casa impresa en 3D es un 35% más bajo que el de una casa convencional.   Por otro lado, al emplear únicamente la cantidad de material estrictamente neecsaria para levantar cada muro se minimizan los residuos de construcción y se obtiene un resultado ecológicamente más viable.   Otro beneficio es la eliminación de la necesidad del trabajo en altura, lo que disminuye los riesgos laborales.   Asimismo, la cantidad de mano de obra necesaria para obtener una vivienda terminada no se ve afectada en lo que a cantidad de puestos laborales se refiere, ya que el trabajo realizado por la impresora es solamente la edificación de la estructura y de las divisiones internas. Aún siguen siendo necesarias las obras de aislamiento e instalaciones de fontanería, electricidad y el tejado.   Proyectos a futuro   La experiencia de uso de este prototipo permitirá a Be More 3D terminar de perfeccionar el modelo destinado al mercado inmobiliario para ser adquirido por el público en general. La vivienda que ofrecen a la venta por 50.000 euros es de 70 metros cuadrados y tiene tres habitaciones, comedor, baño y cocina.  
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Biología, Ciencia, Ecología, Impacto ambiental, Impresión 3D, prototipo
Hoy hablaremos sobre sapos, tortugas y pajaritos. Más específicamente, sobre uno de los usos de la impresión 3D en la biología.   La impresión 3d también ha llegado hasta aquí y hoy es una herramienta útil es el esudio de las especies animales.   Sabemos que los biólogos se valen de prototipos para experimentar y adquirir más conocimientos sobre su objeto de estudio. Y ese objeto de estudio puede ser un elefante, una mojarrita o una célula. En este caso, son sapos, tortugas y huevos de petirrojo.   Uno de los objetivos de estos prototipos es “engañar” a los animales reales y hacerles creer que están frente a un verdadero miembro de su especie. Por eso es fundamental que su anatomía sea lo más realista posible.   Y aquí es donde la impresión 3D juega un papel fundamental, ya que si hay algo que esta tecnología nos permite es crear objetos exactamente iguales al modelo que queremos copiar.   Así, lo que tradicionalmente se ha confeccionado simpre con arcilla y de manera manual hoy se está haciendo con la innovadora y práctica tecnología de la impresión 3D.   Los prototipos moldeados a mano resultan poco realistas para los animales, quienes deben estar convencidos de que ese objeto que tienen delante es un miembro más de su comunidad para que la investigación pueda llevarse a cabo. Además, son un obstáculo para los especialistas, quienes deden capacitarse en la técnica y realizar cada pieza por separado.   Ejemplo prácticos   En los bosques de Costa Rica, los sapos amarillos (Incilius luetkenii) se reúnen en manadas de más de cien individuos para llevar a cabo la temporada de apareamiento en un corto pero intenso período de tiempo. Este año, los anfibios estarán acompañados por “RoboToads” camuflados que tendrán la misión de descubrir por qué los machos se vuelven amarillentos en esta época. Estos sapitos motorizados ayudarán a los biólogos a confirmar la tesis del cortejo. Es decir, que la piel de los machos cambia de color para que éstos les resulten más atractivos a las hembras.  
La impresión 3D está realmente resolviendo las grandes preguntas que nos formulamos como biólogos de campo.
Daniel Mennill, quien ha estado investigando estos sapos durante una década junto a Stéphanie Doucet, es uno de los ecologistas conductuales de la Universidad de Windsor de Canadá que apuesta a la eficacia de esta nueva aplicación de la impresión 3D en la biología.   Trimaker   En la Universidad de Carleton en Ottawa, Canadá, el biólogo Grégory Bulté ya ha logrado resultados favorables utilizando la impresión 3D para encontrar respuesta a una incógnita sobre la reproducción de las tortugas “mapa del norte” (Graptemys geographica). Bulté se preguntaba si los machos podrían llegar a sentirse atraídos por hembras más grandes, pero la naturaleza asustadiza de las tortugas y el hecho de que el apareamiento tiene lugar en el fondo del lago, dificultaban la observación.   Valiándose de la impresión 3D, su equipo creó dos modelos tridimensionales de tortugas hembras idénticas entre sí en todos los aspectos excepto en el tamaño. Una era de tamaño estándar y la otra era un poco más grande.   Las tortugas fueron colocadas a un metro de distancia en el lecho del lago con cámaras montadas para registrar la reacción de los machos.   Como había predichoo Bulté, los machos intentaron aparearse con el modelo más grande con mucha más frecuencia que con el modelo más pequeño.     En los Estados Unidos, el ornitólogo Mark Hauber de la Universidad de Illinois estudia un comportamiento conocido como parasitismo de cría en el cual las aves ponen huevos en los nidos de otras especies dejando que los padres “adoptivos” crían a sus polluelos.   Utilizando la impresión 3D, Hauber pudo crear huevos realistas de distintos tamaños para investigar hasta qué punto los petirrojos aceptaban como propios a los huevos invasores. La conclusión fue que unos pocos milímetros son determinantes para que un huevo permanezca en el nido o sea arrojado al vacío.
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Arantzazu Blanco, Ecología, Impacto ambiental, Impresión 3D, Medio Ambiente, Uncategorized
Quienes sostienen que la impresión 3D constituye una tercera Revolución Industrial afirman que para serlo realmente debe lograr ser un método de manufactura que proteja al medio ambiente en la mayor medida posible.   Habiendo pasado cierto tiempo y numerosos avances desde sus inicios, hoy se puede medir la “huella ecológica” de esta tecnología en función de distintos puntos: la escala de producción, los materiales, y el ciclo de vida de los productos fabricados.   Además de los puntos anteriores, hay un tercero que no requiere comparación. Se trata del transporte, que es un factor importante en cuanto a impacto ambiental. La descentralización que permite la producción por medio de la impresión 3D conlleva un ahorro significativo en este campo con respecto a la fabricación centralizada.   1. La escala de producción   Un estudio de Cuboyo realizado en 2013 compara la producción convencional basada en la inyección en moldes con la impresión 3D. Su veredicto es que, en términos ambientales, la impresión 3D es más óptima que la inyección para la producción de pequeña escala (menos de 1000 piezas).   En el estudio se usaron polipropileno y ácido poliláctico como materiales para ambos tipos de producción. El tiempo estándar de producción se estableció en 50 minutos para ambos métodos para calcular el costo energético. Y se comparó la producción en masa (producción de una variante un millón de veces) con la producción personalizada (producción de un millón de variantes una sola vez).   Los resultados mostraron que la manufactura clásica no es buena ambientalmente hablando para bajos volúmenes de producción, mientras que la impresión 3D no puede competir con la inyección en moldes para la producción de grandes volúmenes.   Conclusión: en cuanto a la escala de producción, el impacto ambiental de la impresión 3D es menor en volúmenes de producción inferiores a 300 réplicas.   2. Los materiales   La mayoría de las impresoras 3D, tanto las industriales como las domésticas, utilizan dos tipos de plástico: ABS, derivado del petróleo, y PLA, de procedencia vegetal (almidón de maíz). También hay muchos otros materiales en uso y en experimentación, pero aún no están tan extendidos. Algunos son pastas de papel o madera, otros son a base desechos industriales y materiales de construcción, y otros provienen de algas marinas, por ejemplo.   Desde el punto de vista ambiental, la impresión 3D es favorable en cuanto a los materiales en dos aspectos. Por un lado, por la composición de los materiales en sí mismos. Y, por el otro, por la cantidad de material usado para la producción.   Tanto el gasto de material como el residuo generado son menores en la manufactura por impresión 3D en comparación con la tradicional.   Otra ventaja es la ligereza de las piezas construidas. Con la impresión 3D se pueden fabricar objetos un 50% más livianos que con la inyección en moldes. Eso es muy importante para la industria automovilística y la espacial, ya que menor peso implica menor uso de combustible y, consecuentemente, menos emisiones contaminantes.   Sin embargo, hay un aspecto en el que la manufactura aditiva no es tan sustentable y eso influye en la comparación: el requerimiento energético. Las impresoras 3D que usan calor o una fuente de energía (láser, UV) para derretir el plástico consumen 100 veces más energía eléctrica que la fabricación tradicional para producir un objeto del mismo peso. Este punto desfavorable está intentando revertirse buscando alternativas que no requieran un gasto energético tan elevado. Por ejemplo, utilizar células fotovoltaicas como fuente de energía, utilizar sustancias químicas para favorecer la adhesión, calentar solamente la parte de la plataforma de impresión necesaria, aislar mejor la plataforma, o usar una cámara que aísle térmicamente a la impresora. Y, por último, valerse de fuentes de energía renovables. Si bien por el momento estas fuentes no pueden proveer la cantidad de energía necesaria para las escalas de producción actuales, sí pueden ser viables para pequeños volúmenes de producción.   Otra contra de la impresión 3D es que muchas impresoras se basan en la extrusión y deposición de material termoplástico calentado que producen emisiones significativas de partículas ultrafinas (UFP) cuyo diámetro es inferior a 100 nm. Estas partículas son nocivas para la salud porque se depositan en las vías respiratorias. Además, el ABS genera gases como monóxido de carbono y cianuro de hidrógeno, entre otros compuestos volátiles.   3.  El ciclo de vida del producto   Con respecto al ciclo de vida del producto, cuanto mayor sea este menor será el impacto ambiental derivado de la fabricación. En este sentido, los productos fabricados por medio de la impresión 3D pueden resultar ventajosos.   Cuando a un producto compuesto por varias piezas fabricadas con inyección en moldes se le estropea una de ellas, por lo general debemos comprar un producto nuevo. La impresión 3D, en cambio, permite fabricar piezas aisladas, lo cual amplía el ciclo de vida de ese producto.   Por otro lado, la impresión 3D también permite el añadido de piezas nuevas o el reemplazo por otras mejores, lo cual optimiza y alarga la vida al producto original.     Fuente: artículo de Arantzazu Blanco publicado en IMPRESIONTRESDE
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Arquitectura, Casas, China, Construcción, Ecología, España, Impacto ambiental, Impresión 3D, Medio Ambiente, NASA, Rusia, Viviendas
La capacidad para construir con recursos naturales y presentes en el lugar de la obra abre un enorme potencial a la impresión 3D, una técnica que ha sido propuesta para edificar estructuras más allá de nuestro planeta.   ¿Más allá de nuestro planeta? Sí, en la Luna o en Marte.   La impresión 3D está siendo estudiada como una opción viable para construir en ese tipo de lugares por el inmenso esfuerzo que supone para los seres humanos realizar tareas en condiciones de baja gravedad. ¿Y qué mejor que usar los propios recursos del lugar, que son los mejor adaptados a esas condiciones y que ya están en el sitio de la construcción? Valerse de recursos autóctonos implica no tener que llevar bordo desde la Tierra todo lo necesario para construir.   Experiencias exitosas   Recientemente la revista Nature publicó una investigación llevada a cabo por el Laboratorio de Ingeniería de Tejidos y Fabricación Aditiva (TEAM Lab, por sus siglas en inglés) de la Northwestern University de Illinois en la que se lograba imprimir estructuras, herramientas y bloques para la construcción de edificios utilizando sucedáneos de polvo lunar y marciano elaborados por la NASA más disolventes simples y biopolímeros (como celulosa).   Además, la NASA ya ha estudiado otras alternativas para aprovechar el suelo lunar o marciano, como la sinterización, que es la creación de una sustancia compacta tras someter a un material a altas temperaturas siempre por debajo de su punto de fusión.   Y la Agencia Espacial Europea (ESA) se asoció con el arquitecto premio Príncipe de Asturias Norman Foster para estudiar la posibilidad de crear bases lunares con techos en cúpula en el cráter Shackleton que solo tomarían de la Tierra el 10% de los materiales. El cráter está ubicado en el polo sur lunar, donde la luz solar -y por lo tanto la energía- llega de forma casi permanente.   Otros estudios han trabajado en la viabilidad de imprimir pistas de aterrizaje, carreteras, hangares y almacenes de combustible con materiales lunares.   ¿Y en casa?   Aprovechar los recursos naturales y locales también es de gran utilidad en nuestro planeta, más allá incluso de la evidente reducción en el impacto ambiental.   La empresa china Winsun, una de las pioneras en la aplicación de la impresión 3D a la construcción, logró hace tres años levantar 10 casas de casi 200 metros cuadrados cada una utilizando la fabricación aditiva en buena parte del proceso (aunque no en todo). Cada casa costaba cerca de 4.500 euros. Hoy Winsun ya levanta bloques de viviendas de seis pisos de altura con impresión 3D y habla de un ahorro de un 40% en promedio con respecto a la construcción tradicional. (Ver “Casas impresas en 3D”)   impresión 3d arquitectura casa china winsur   La empresa de origen ruso Apis Cor, que hoy tiene su sede en Silicon Valley, ya presentó la primera vivienda impresa en su totalidad. Apis Cor logró erigir la vivienda en el lugar destinado para ella (en las afueras de Moscú) y completó toda la construcción e instalación de la casa en 24 horas. El coste total de esa casa de unos 40 metros cuadrados totalmente equipada superó por poco los 9.000 euros, un 70% menos que si hubiese sido construida mediante técnicas tradicionales, según la propia empresa. (Ver “Impresión 3D en la construcción”)   impresión 3D arquitectura construcción casas rusia apis cor   Impresión humanitaria   Números de tal calibre en velocidad y costes abren la puerta a una aplicación de la impresión 3D que todavía no se ha visto materializada en ningún caso concreto pero que se avisa desde hace tiempo. Se podrían imprimir soluciones residenciales en zonas con grandes necesidades. Sustituir las viviendas precarias por casas sostenibles y más seguras.   “Pensamos mucho en llegar a sitios donde no hay recursos, como campos de refugiados, o lugares de condiciones extremas como un desierto, y también ambientes urbanos tensos”, relata Areti Markopoulou, directora académica del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC). El IAAC planificó la estructura de un puente impreso en 3D en el Parque Castilla – La Mancha de Alcobendas (Madrid). Si bien el puente es meramente decorativo, su construcción es un puntapié y una demostración de que este tipo de acciones son posibles. El diseño paramétrico del puente permite optimizar la cantidad de material utilizado y reducir los residuos, resultando más sostenible que la construcción tradicional con hormigón. Además, brinda un acabado irregular que semeja las formas de la naturaleza. (Ver “España: construyen un puente con impresión 3D”)     Behrokh Khoshnevis, padre del contour crafting (fabricación por contornos, una de las dos técnicas de impresión 3D más aplicadas a la construcción) ha defendido que esta tecnología sería una buena solución para acabar con las viviendas precarias. “Lo mejor es que podríamos construir vecindarios dignos y bellos, en lugar de cajas de cerillas”, defiende el profesor iraní de la Universidad de Southern California, que también consideraba en una charla TED ofrecida en Medellín que “dada la rapidez de construcción y su fácil despliegue, también podríamos usar la impresión 3D como método de respuesta a la necesidad de refugio en catástrofes naturales”.   “Utilizar materiales locales significaría además un gran cambio medioambiental. Podríamos utilizar nuestros propios recursos para construir”, amplía Alexander Dubor, que comenta que el IAAC ya tiene un par de proyectos para convertir el café o la piel de las naranjas en plástico y otros materiales: “Es a nivel de laboratorio, pero en 10 años podría comercializarse algo de este tipo”.   Aspecto económico   La rapidez y la reducción de costos hacen que el método de edificación basado en la impresión 3D no solo sea atractivo en campos como la investigación o la acción humanitaria, sino que también se considere un negocio de futuro. La consultora McKinsey cree que la impresión 3D tendrá un impacto económico de 500.000 millones de euros en 2025, principalmente a causa de la construcción, el 40% en países en desarrollo. Solo en la impresión con cemento se espera que el mercado mundial crezca de los 22 millones de euros de 2015 a los 51 de 2021 según marketsandmarkets, a un ritmo superior al 15% anual.   Aunque aún no ha adquirido un papel central para la industria, la impresión 3D es vista con buenos ojos desde algunas de las principales constructoras internacionales. Acciona, una de las seis grandes empresas españolas del sector, fue la encargada de ejecutar el puente diseñado por el IAAC para el parque de Alcobendas. El director de transferencia tecnológica de la compañía, José Daniel García Espinel, cree que esta innovación “simplifica todo el proceso, te permite pasar directamente del diseño al objeto final”. Vaticina que en menos de dos décadas cualquiera podrá reunirse con un arquitecto, diseñar la casa de sus sueños e imprimirla.     Fuente: El país
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Arquitectura, Construcción, Ecología, España, Impacto ambiental, Impresión 3D, Medio Ambiente
En la ciudad española de Madrid se ha creado el primer puente del mundo impreso en 3D. Si bien no es una gran obra de infraestructura, ya que es un puente pequeño que no requiere soportar gran peso, es un avance importante que permite vislumbrar los alcances de la tecnología 3D en este campo.   Se trata de un puente peatonal que mide 12 m de largo y 1,75 m de ancho. Con un fin meramente decorativo, está montado sobre un arroyo en el Parque Castilla – La Mancha de Alcobendas.   España puente impresión 3d Trimaker   La estructura está hecha con ocho piezas impresas previamente de hormigón micro reforzado. Su impresión e instalación estuvieron a cargo de la empresa Acciona, mientras que el diseño fue realizado por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC).   El diseño paramétrico del puente permite optimizar la cantidad de material utilizado y reducir los residuos, resultando más sostenible que la construcción tradicional con hormigón. Además, brinda un acabado irregular que semeja las formas de la naturaleza.   Otros logros en materia de construcción hecha con impresión 3D:   Impresión de casas rápidas: https://trimaker.com/impresion-3d-en-la-construccion/   Impresión de viviendas de gran tamaño: https://trimaker.com/arquitectura-casas-impresas-en-3d/   Impresión en el Espacio: https://trimaker.com/impresion-3d-espacio/   Impresión 3D en la Luna: https://trimaker.com/construir-la-luna-impresion-3-d/
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Club de Reparadores, COSMOS, Ecología, Impacto ambiental, Impresión 3D, Medio Ambiente, Reparación, Repuestos, Trimaker
El pirulito, el cosito, el socotroco, la piecita… ¿No se fabrica más? ¿No se consigue en el país? Esto puede dejar de ser un problema: la impresión 3D llegó al rescate. Identificar el repuesto, modelarlo en tres dimensiones e imprimirlo son los pasos para generar un repuesto que no existe.   ¿Quién se encarga de hacerlo?   El Club de Reparadores y Trimaker, dos equipos de emprendedores “made in Argentina”.   El Club de Reparadores es un evento itinerante de reparación colectiva creado con el objetivo de reivindicar la importancia de la reparación como estrategia para el consumo responsable y la práctica de la sustentabilidad. Cada encuentro es abierto y gratuito y está destinado a aprender y enseñar a reparar, y también a fortalecer lazos comunitarios.   club de reparadores impresión 3d de repuestos trimaker   Cositos en 3D   En el Club de Reparadores se arregla de todo: electrodomésticos, juguetes, ropa, bicicletas… Y, cuando es necesario, también se fabrican repuestos de todo tipo de la mano de Trimaker y PrintaLot. Las personas llevan el objeto o aparato al que le falta una parte y el equipo de Trimaker lo analiza para intentar modelar digitalmente la pieza y luego producir el repuesto mediante la impresión 3D con la impresora Trimaker COSMOS.   club de reparadores impresión 3d de repuestos trimaker   Convocatoria al arreglatuti que hay en vos:   El equipo del Club de Reparadores libra una épica batalla contra la obsolescencia programada y la cultura del descarte. Une fuerzas, saberes y herramientas en una cruzada por el consumo responsable, la sustentabilidad, los recursos y el cuidado, con el objetivo de alargar la vida útil de los objetos entre todos y evitar descartarlos sin darles una segunda oportunidad.   ¿Sos un reparador nato? ¿Tenés saberes o experiencia de algún rubro de la reparación? ¡Estás invitado/a a sumarte a los encuentros de reparación colectiva! Anotate acá.
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